viernes, 10 de julio de 2009

Si yo fuera vampiro...


Si yo fuera vampiro cerraría los ojos todo el día, y, al caer la noche, extender mí capa de seda y volar hasta tu ventana, espiar calladito detrás de la ventana, observar la metamorfosis que ocurre cuando retiras ese maquillaje y dejas al descubierto y vulnerable a la Princesita que no sospecha que soy yo quien ronda por su ventana loco por saciar esta sed… me contengo, lo bueno de los espejos es que solo ellos esconden mi reflejo, así, puedo observar con tranquilidad la suavidad con que peinas tus cabellos, el vaivén de tus manos, de pronto comienzas a cantar esa canción que me vuelve loco al escucharla de tus labios de seda, cierro lo ojos, siento que tu vos me eleva del piso, es verdad, me eleva, soy un vampiro… abro los ojos y estas tú ahí, frente de mi, te miro fijamente… el miedo te ha paralizado, estas perdiendo color, no dejaré que pierdas calor, no dejaré que mueras… bueno, al menos no de miedo, que cosas ¿no?, estoy luchando por alejar la tentación, tu cuerpo no es mío y yo le quiero morder… loco por saciar esta sed…
No tengas miedo dulce Princesita, te llevaré a donde siempre soñaste y no haz querido ir, toma mi mano, como luisa y súperman los dos volaremos ya lo verás, pero antes, pero antes… hagamos lo que tu canción dice… “…en el jardín por donde nadie pasa”…
Demonios, creo que soy un vampiro voyerista…

viernes, 3 de julio de 2009

....Viajando sin salir de casa...

Esta mañana me dio un deseo inmenso de conocer Venecia, soñé como muchas otras veces abrir la puerta de la casa y toparme con uno de esos canales, el sol radiante a todo lo que pueda dar en una mañana de verano, mirar todo con calma, total, ya pasara alguna otra góndola que pueda llevarme a mi destino, que sinceramente, no sé cual sea, siempre, en la mayoría de los casos sucede que el despertador irrumpe de manera abrupta mi sueño, nunca he llegado a saber a que me dedico en esas tierras lejas, que bien vendrían siendo aguas lejas, así lo decían los abuelos “lejas”, y eso lo decían cuando se alejaban a partir de los 15 km de donde estaba su lugar de residencia, que dirían si hubieran cruzado ya no el país entero, sino que como en mis sueños, hubieran cruzado el gran charco, “tierras lejas” sería insuficiente para expresar lo que sintieran al pasear por el Campos Elíseos, por las lluviosas calles de Londres, por los aparentemente áridos paisajes de Jerusalén, por las “inundadas” calles de Venecia.
Me lleva, el pinche teléfono de la oficina me trae de regreso a este lugar… es un complot… es un complot…

viernes, 26 de junio de 2009

Día noventa... el fin...


Día noventa, he llegado casa, de una forma inexplicable de pronto me encontré caminando la vieja calle de mi casa, aquel viejo portón de mi hogar es inconfundible, con sus paredes de piedra y cemento que me vieron crecer, que me vieron marcharme tantas veces e igual numero de veces volver una y otra vez, ¿cómo pude llegar a casa sin saberlo?, no me pregunten, porque no lo sé, después de caminar según yo noventa días que en realidad fueron como noventa años, han oscurecido el sol y la luz, la luna y las estrellas y las nubes han vuelto cargadas de lluvia. Mis brazos ahora tiemblan y son más delgados y débiles que ya no pueden abrazar tan fuerte que no dejen respirar, mi espalda que alguna vez recibió las caricias de unas cálidas manos hoy se encorva como cargando una pesada pena, ahora que pienso en las penas, creo que pensar en eso siempre fue una tontería, ahora recuerdo que les negué a mis brazos el placer de abrazarte aquella tarde en aquel café, me negué el placer de sentir tus cálidas y suaves manos sobre mi espalda porque pensaba en que podría hacerlo mañana o quizá después, nunca pensé estar en este momento, aunque lo sabía desde el día en que fui concebido, ahora, las lágrimas recorren mis mejillas, los que alguna vez añoraron verte llegar a casa, ahora se oscurecen y ya no miraban por la ventana, y te piden perdón por las veces que no te vieron con el cariño, con la ternura y con la pasión que tenían para ti, lamento hoy los te quiero que nunca dije por guardar para mañana, siempre creí que el tiempo no transcurriría como los ríos que van al mar, ahora que he llegado a donde fui predestinado desde que fui concebido y que finalmente es la muerte, aunque nunca pensé en eso, siempre pensé, hice y actué como si este momento nunca fuera a llegar, aquí, a la puerta de mi hogar, pienso en ti, quizá no seas una dama de gris, quizá fui yo quien se convirtió en un hombre de gris, dejé de ser Gigi o Beppo, quizá me aleje del anfiteatro y ya no te conté historias mientras te arrullaba entre mis brazos, solo debí haberte dicho cuanto te quiero cada noche y así llegar a mi ocaso y aun decirte cuanto te quiero, para que cuando cierre mis ojos por ultima vez, me despida haciéndote saber que así será hasta que nos volvamos a ver en esta o en otra vida, creo que esa fue la enseñanza que tuve en esta vida, ahora, no sabes lo que daría por uno de tus abrazos, por una de tus sonrisas, por estar contigo...


lunes, 15 de junio de 2009

Azulito...


Hoy encontré un disco de Gustavo Rivero Weber, pianista, me fui yendo hacia el azul del mar, las olas, el sol, aunque la arena suele ser molesta algunas veces, sentirla en la planta de los pies, entre los dedos, es maravilloso, siempre que voy al mar siento que es la primera vez, después de algunas horas, arde el pellejo, pero eso no importa, es el poder del mar el que me lleva...




miércoles, 10 de junio de 2009

Quísiera ser como el pez de colores...


En estos momentos hago una plegaria al Altísimo quizá muy egoísta, quizá muy desesperada, como esas oraciones que decía Jenny en la película de Forrest Gump para que la convirtiera en ave y se la llevará muy lejos para no volver jamás, quizá así de desesperado pueda estar, no, pensándolo bien, no estoy desesperado, estoy triste y desilusionado, triste y desilusionado de mi mismo, por no poder hacer algo por salvarme, por tantas cosas, hago una plegaria al Altísimo para que si me da la gracia de tener ralea me de la paz y serenidad para aceptar todo lo que de ellos emane, si les gusta la música, si les gusta la pintura, si les gusta el Xbox, incluso, si les llegase a gustar el futbol, lo que sea, ayúdame a ayudarles a ser felices, a que no tengan el temor de decir lo que piensan y a tener la prudencia de moderar lo que hacen, que Sean lo que deban de Ser…
No permitas Señor que le llame alguna vez “tonto” y mejor aun, no permitas jamás que mis labios pronuncien las palabras: “por que no puedes”… permíteme llegar tan cerca de ti como tú lo permitas…
Una mañana… en vez de buenos días… un reproche por hacer lo que te gusta ser… no puede ser…


Chopin sigue resonando en lo más profundo de mi mente, oajala Chopin pudiera reencarnar en mis manos... no estaríamos solos los dos, nunca más...

martes, 9 de junio de 2009

La memoria de los peces


"Los peces de colores solo tienen 3 segundos de memoria, ¿lo sabías?, si tardan 3 segundos en rodear la pecera, todo es nuevo otra vez. Cada vez que 2 peces se ven es como la primera vez. Es como si fueran humanos. Como cuando nosotros nos enamoramos... Es como si fuera la primera vez... Una reacción química nos hace olvidar los recuerdos dolorosos de la ultima ruptura y decimos ¡Vaya! Esto es genial, es nuevo! Esto es diferente!".

Sean Campion. De la peli "la memoria de los peces"

martes, 26 de mayo de 2009

Día Cuarenta...



He aprendido a conversar con K’awiil, aunque a veces me dan ganas de pegarle un tiro cuando le pregunto algo y él solo se queda callado, e, irónicamente, se hace el muertito. Y pienso en mi muerte, en cómo será, K’awiil podrá estar conmigo para que de alguna forma no muera solo, que tristeza da la soledad.